May122012

La revolución de las hormigas de Dalí

Ayer me encontré a Dalí en un sueño
quizás estaba despierto y el era el dueño
de una ilusión surrealista
algo masoquista

Ese excéntrico artista
hombre extremadamente idealista
de mágicas fantasías
del cual su pecho arde en profecías
de cascaras de huevo vacías.

Hormigas revolucionarias caminan sin cesar
buscando a un dios nuevo al cual rezar
para al fin cambiar sus perspectivas
aquellas cosas dulces adictivas
que placer brindaron cuan erizo
y que ahora yacen en el piso
como promesas no cumplidas.

De rojo se tiñe el mar del desierto
como este futuro incierto
que se abalanza sobre nuestros hombros
del cual quedarán quizás escombros
de un líder moribundo sin fuerzas

Dalí de los bigotes
crees que aquellos sacerdotes
podrán calmar a nuestras hormigas
que decían ser amigas
que así como los buitres esperan
tanto daño a los elefantes generan
con sus patitas endebles de araña
truculentos ojos en la maraña
se mueven observando la oportunidad
de quitarnos a todos la virginidad

Ya no me siento seguro en este mundo
con tanta alimaña suelta a cada segundo
adorando al dios de los rojos
que para los elefantes son como piojos
causando escozor sin control
subiéndonos a todos el colesterol
con su grasa pesada e intrusa
que no es más que una idea ilusa
que ni Dalí llamaría surrealista
porque ni lo documentan los periodistas
y mucho menos los vanguardistas

Ya veremos si la mujer sigue mirando la ventana
cuando todos quieran un pedazo de la manzana
y no haya más remedio que destruir esta pintura
que trataron de inculcarnos como una cultura
y que no entra ni con palo
de este gobierno de hormigas tan malo.
que ojala existiera una lupa gigante
para quemar su ideología tan asfixiante.
y poder volar al fin hacia la libertad
de esta no infinita tempestad.

‎(“Cuando Dalí y yo nos ponemos a hablar de política”)



Sajón Cruz Almirante

April202012
“Hold Me Down” (The road is long The trees are orange and brown I’m not afraid to leave this god damn town I’ve had enough I’m gone, i won’t look back I walk awhile, along the rail road track) Inspirado en la canción: Hold Me Down del grupo Incubus. Inspirado en: Outback Aventure Beck
http://youtu.be/Iugour1nyYcSajón Cruz Almirante.

“Hold Me Down”

(The road is long
The trees are orange and brown
I’m not afraid to leave this god damn town
I’ve had enough
I’m gone, i won’t look back
I walk awhile, along the rail road track)

Inspirado en la canción: Hold Me Down del grupo Incubus.
Inspirado en: Outback Aventure Beck

http://youtu.be/Iugour1nyYc

Sajón Cruz Almirante.

April162012
“Falling tonight”(Tonight I feel like more, feel like more (8) )
By Sajón Cruz Almirante.

“Falling tonight”

(Tonight I feel like more, feel like more (8) )

By Sajón Cruz Almirante.

April142012

Olvido de un don nadiero

 

¿Quedará un rastro de mi en su armario? ¿Seguirá colgado mi retrato en las paredes lejanas de su corazón?

¿Sabrá que las letras que conforman mi nombre aun se pueden unir?

¿Las cosas que regué con mi esencia aun olerán a mis memorias? O quizás ya olvidó mi “don nadiera” presencia, como se olvida un par de llaves dentro de una casa.

¿Sabrá que esta lluvia que cae nostálgica sobre mi ventana, fue alguna vez mía y suya?

¿El horizonte traerá  a ella los altiplanos cóncavos de mi cuerpo?

Mis maletas quizás ya no le traigan mi tierra y mis aventuras.

Mis periódicos ya no circulan noticias de interés.

Mi peso quizás se convirtió en una hoja ligera dejándose llevar por el viento.

¿Buscará mi apellido en la tecnología?

¿Cantara mis canciones y mis melodías?

¿Dedicará una hoja de su diario a mis rebeldías? Quizás no, pero ojala tus felicidades se tropiecen algún día con mi sonrisa y te des cuenta que aun no soy un difunto, y que mi lápida aun no está escrita…

Sajón Cruz Almirante

January172012
“Alice in Madland”
(Inspirado en American Mc Gees Alice)
Sajón Cruz Almirante

“Alice in Madland”

(Inspirado en American Mc Gees Alice)

Sajón Cruz Almirante

January102012
Mirando las transgresiones del tiempo

Mirando las transgresiones del tiempo

December202011

Un cuento postmoderno de una princesa somnolienta

Erase una vez una era, donde la Tv era tan delgada como el esmalte de uñas de esta princesa nerviosa.

Erase una vez una era, donde la radio era un museo contemporáneo que todos escuchan, pero que todos dejaron en el olvido.

Erase una vez un inicio de un cuento, que con clichés tenía que empezar con un erase y terminar con una vez;

porque solo una vez le toma a una princesa somnolienta enamorarse de la noche.

Una de esas princesas de tacón y lápiz labial rojo. Una de esas princesas de la tecnología de las manzanas y cuanta fruta modele tan delgada y gris como los edificios de la ciudad. Una princesa de sueños de ladrillos y burbuja de audífonos blancos.

La eterna, dulce y misteriosa noche, estaba ahí festejando en la terraza de algún lugar fresco con vista a la luna.

Dónde la música compite con la modulación lumínica de lamparas postmodernas, para lucir un poco cool. Una más apagada que la otra, una más ahogada que otra.

Entre concteles, vestidos y pretensiones, desfila la princesa somnolienta que por primera vez decidió no dormir.

Su cabello como el jamón de navidad, tan aromático y planchado, era la excusa perfecta para esconder unos hermosos rulos salvajes que el destino concedió, y que por razones tan sociales como la sociedad misma, hoy se apagan en consejos de bellezas y aloe vera.

Era todo un misterio saber por qué esa princesa ya no dormía esa noche. Era todo un misterio saber por qué su mirada no se perdía entre corona de cabezas. Era todo un misterio saber, cómo tacones tan altos caminan por las aceras imperfectas de la ciudad. Es fascinante describir el rojo intenso reflejado en los vidrios con cada caminar. Era intenso mirar las luces de la noche dibujar estelas en los autos, y dejar recuerdo en los faroles.

Como luces de navidad por doquier, los lunares de su vestido giraban como estrellas del firmamento. ¡Cuanta belleza! Pensaba la princesa, sacando despacio su cabeza por la ventana de un taxi. Cerrando los ojos y sintiendo el viento entre sus atormentados rizos. La fresca brisa besaba su frente y le recordaba, que ser joven es un tesoro que pocos aprecian, y que muchos añoran una vez que la nieve de cien inviernos cubrió sus tejados.

La princesa por fin entendió que si el sueño no la vencía podía ver lo que muchos no ven, la belleza de la noche, la hermosura del sereno y el desfile cromático de una ciudad con vida. Lamentablemente la madrugada se acerca y la princesa rendida ante las impresiones de la perfección nóctura, se duerme lentamente sabiendo que cuando vuelva a llegar la noche, ella solo será otro capullo de mariposa, siguiendo la rutina de ignorar la vida.

Sajón Cruz Almirante

(Fotografía de: Fedor Selivanov)

November202011

“El sueño del otro” - Capítulo de mi libro número III

 

Capitulo III: El valle de los juegos.

“Etis Magnolia, hija de la soledad caminando con belleza va, mirando al horizonte, por si algo logra notar, las horas, se convierten en eternidad”.

Horas parecían haber trascurrido para Etis, quien se encontraba caminando sobre un sendero de piedra, rodeado por un paisaje unicolor con ínfulas de marrón que parecía cambiar con cada paso que ella daba.

Ella pudo haber jurado que acababa de pasar cerca de una plantación de duraznos, si no fuera porque al mirar otra vez sobre sus hombros constató que había arboles de mango. Ella pudo haber jurado que casi tropezaba con las raíces de un naranjo, sino fuera porque al mirar de nuevo había solo un tronco.

Etis ya no sabía, ni confiaba en lo que veía, y no es para menos; ya que hasta el Sol cambiaba de posición como si el llevara su propio tiempo. En un rato estaba en el horizonte, en el otro estaba en lo alto del cielo y al segundo detrás de Etis como si jugara a las escondidas.

Magnolia tuvo las sospechas de que el Sol andaba de payaso, pero después de todo solo debía ser su imaginación, y es que Matilda Arauco, su profesora de geografía, le había dicho montones de veces que el sol siempre seguía una dirección fija a excepción de los días de  solsticio de verano.

Así que decidió caminar mirando de reojo al Sol, y pudo constatar que efectivamente el rubio se movía como le daba la gana muy juguetón. Así que Magnolia decidió jugar también, y en una rápida acción se volteo y con sus dedos como una pistola dijo ¡Bang!

Entonces el sol pareció haberse sobre exaltado porque dio un brinco como de unos metros, y cayó muerto en el horizonte. Enseguida la noche cayó en minutos como una pintura oscura derramada sobre el cielo.

En lo alto salió una luna grande y brillante, redonda como un plato fino de porcelana, y con unos hoyos lunares que se asemejaban a un rostro.

Etis tuvo miedo de haber matado al sol, y cómo no tener miedo si una vez oyó que una tía decía que el sol se moría sabroso en la playa.

A la pobre de Magnolia le pesaba haber cometido un crimen tan grande. ¿Qué será de las flores ahora?- se preguntó con cierta preocupación.

Entonces mientras se cuestionaba, escuchó una voz extraña que venía del cielo.

-     ¡No tengas miedo Etis! Tú no has matado al Sol. Ese señor es muy dramático, no te preocupes, mañana saldrá de nuevo.

Magnolia miró al cielo y vio a la Luna. La miro muy bien, fijamente, si perder rastro alguno; y le pareció haber visto unos ojos desorbitados y una sonrisa maltrecha.

Efectivamente la Luna le había hablado con un tono sereno. Entonces de nuevo la voz se hizo sentir y esta vez parecía algo paranoica.

-     ¡Niña, niña pero que haces ahí, muévete! No hay tiempo para descansar, pronto vendrán, si vendrán, y te van a lastimar.

-     ¿Quién vendrá?- preguntó la niña

-     Las estrellas fugaces – dijo la Luna con ese tono paranoico.

-     ¿Las estrellas fugaces? Pero las estrellas fugaces son bonitas- dijo la niña con cierta inocencia.

-     ¿Bonitas? Estás loca, cuando vienen las estrellas fugaces se te entierran en la cara y duele, duele mucho.

-     ¡Lo siento, no lo sabía! – dijo Etis preocupada.

-     ¡Claro es fácil para ti, después de todos tu tienes manos y te las puedes quitar! – dijo la Luna muy regañona antes de que empezara a llover estrellas fugaces.

-     ¡Corre Etis! – dijo nuevamente la luna en tono alarmado.

Etis no supo que hacer, así que corrió espantada en medio de una histeria compartida y regalada. Entonces, del cielo caían cientos de estrellas fugaces a la tierra muy rápidamente.

Mientras la niña corría veía a la luna quejarse y hacer grandes ¡Ay! Porque muchas estrellas se enterraban en su rostro. Inclusive a Etis le cayó una pequeña en el brazo y picaba como las gotas de aceite caliente.

Entonces la noche se llenó de ¡Ayayay!,¡uyuyuy! Y otras onomatopeyas más. A Etis le picaban las estrellitas fugaces que al caer reían como bebés. Pareciera que lo que caían eran pequeños infantes sonrientes.

El suelo de aquel paisaje marrón montañoso se había llenado de cientos de estrellas fugaces que quedaban brillantes en el suelo con sus caras redonditas, sus ojos chiquitos y esas colas tan largas.

Aconteció que  Etís en su corredera pisó a una de las estrellitas en la cola, y entonces esta comenzó a llorar como lo hacen los bebés. Aquel llanto era enternecedor y rompía el alma. Magnolia vio consternada a la cosa brillante, mientras las otras estrellitas corrían asustadas de las grandes patotas de Etis.

-     No chica, ¿cómo vas a hacer eso? Es solo una estrellita, ¿cómo la vas a pisar? -  dijo la Luna.

-     Pero, pero, es que no la vi Luna- dijo Etis en sollozos.

-     Tú eres más grande que ella, ¿No te da pena? Levántala y mécela en tus brazos.- le replicó la Luna.

-     ¿No me va a quemar?- dijo Magnolia preocupada.

-     Levántala con tu vestido, ellas no queman la ropa.

La niña usó su vestido para levantar a la estrella chillona, y comenzó a mecerla en sus brazos.

-     ¡Cántale una canción para que se duerma! – le dijo la Luna.

Entonces Etis le cantó a la estrellita, la única canción que se sabía:

-     Duérmete mi niña que tengo que hacer- cantaba la niña. Cosa que hizo que la estrellita comenzara a llorar aun más duro, como esos niños cuando se levantan de la cuna y se privan en llanto con sus pequeñas caras rojas.

-     ¿Cómo le vas a decir eso Etis? Es una estrella no una niña, ¡Cántale bien!- dijo la Luna preocupada.

Entonces Etis pensó de nuevo y reformuló la canción:

-     Duérmete estrellita que tengo que hacer, sobar la colita y ponerme a correr, duérmete estrellita que tengo que hacer, sobar la colita y ponerme a correr- cantó Magnolia sonriendo de su propia canción.

Entonces la estrella se durmió profundamente con una sonrisa. La niña observó a la criatura y se dio cuenta que las estrellas cambian de color según su animo.

Magnolia rió y cuando se dio cuenta del rosado purpureo del astro; el Sol salió nuevamente a jugar y el paisaje se iluminó poco a poco, y así mismo la estrella desaparecía de entre sus manos.

Etis acomodó su vestido, pensando en la loca noche que había tenido y miró a su alrededor y logró divisar un letrero que decía:

“Sendero de las incógnitas y las preguntas”

Entonces Magnolia vio un camino de madera detrás del letrero y decidió marchar por ahí…

©Copyright 2004 - Write by Sajón Cruz Almirante - Picture from El rincón de Ramiro.

http://bmalkazar.com/2011/01/26/suenos/suenos/

8PM

Un cuento de hadas destartalado y postmoderno.

Había una vez en un bosque verde de bamboo
 Una cosa apresurada, quizás un taboo
 De esos que rondan la mente de una niña
 y les aseguro no era una ardilla lampiña.
 Era una criatura voladora y pequeñita
 Esparciendo polvos en una danza infinita
 se aproximaba saltando sobre una margarita
 una dulce hada llamada Malaquita.

Malaquita hija del rey Metanfetamino
 Poseía un palacio adamantino
 quizás cristalino o muy albarino
 No sé decirlo no estuve allí
 me lo contó un alelí
así que sigo contando esto
 y si no me quieren oír me acuesto.

Metanfetamino siempre discutía con Methedrina
según cuentan un hada madrina
que tenía amores con el rey
pero eso no va en contra de la ley.

Methadrina decía que Malaquita era muy rebelde y contestona
Malaquita le respondía: ¡Vieja tonta y mandona!
Su actitud la va a llevar a tener problemas
Usted no podrá ayudarla ni con gemas
la riqueza de algo vale pero no dura
No ponga esa cara de armadura
Mire que se lo digo por su bien
dolores de cabeza tendrá como cien
Ya se lo dije rey!

Esa mañana Malaquita se dirigía a una rave.
Con sus alpargatas de pétalos de flores
Volaba por encima de los sombreros de los agricultores.
Buscando a su novio Narcól que vivía en un aerosol
Tipo tonto y alocado
Vivía todo alucinado.
Con una onda de acaramelado
haciendo grafitis como drogado
se la pasaba el pobre hado

¡Vamos tarde Narcól tenemos que volar!
¡Ya va mi vida te pues achantar!
Solo un rato me fumo el perejil
¿Por qué hablas como un albañil?
Por nada mi reina ya estoy listo
¿Te puedes apurar por Cristo?

Con prisa los dos volaban hacia el baile de las hadas
donde los duendes disc jokies ponían unas tonadas
que hacían que el ambiente entrara en onda mágica
A veces muy esofágica
Tonadas abruptas sin terminar
¡Ah miren quién acabó de llegar!
Malaquita y Narcól
gritandole al djs pónmela en Bemól
Disminúyeme un semitono
A ver si hacemos coro
Esto está como muerto
¡Ah mira es Mike el tuerto!
Un gnomo que vende campanita
dame dos con aguita

Malaquita, toma que esto está rico
¡No vale, deja chico!
¡Ah vaina te vas a echar para atrás!
¡Es que eso huele como a gas!
Princesa mía solo un traguito
Bueno, pero te portas bonito
Si va dale pa adentro
Malaquita sintió un epicentro

Todo daba vueltas sin parar
¡No te puedes abrumar
Y menos si ves esos humanos con alas!
¿Dime cuando tu has visto cosa semejante?
mi amor aquí hay colores abundantes
Es normal, es parte del vuelo
Esto te llega al cerebelo

Malaquita mirando al horizonte quedó
A su novio hado algo no le caló
Esa danzante no reaccionaba
Y ni hablar de pedirle que hablara
Se quedó frita chamo pirate dijeron las abejas
Parecía cierto la hada no movía ni la cejas
Narcól se asustó y se fue del lugar
Ahí quedo un cuerpo vulgar
De lo que fue una hermosa hada tan bonita
Esa niña llamada Malaquita.



Sajón Cruz Almirante

November152011
“In the Company of Wolves” Agradecimientos: - Incubus song’s  - Gabriel Beatty’s font - wolfs rain. Ilustrated by Sajón Cruz Almirante.
Postdata: Muchas personas dicen que solo dibujo garabatos que hasta un niño podría hacer. Pero no saben que es mi estilo. Dentro de mi dibujo está la simpleza de un niño y la complejidad de las historias de un adulto.

“In the Company of Wolves”

Agradecimientos:
- Incubus song’s
- Gabriel Beatty’s font - wolfs rain.

Ilustrated by Sajón Cruz Almirante.

Postdata: Muchas personas dicen que solo dibujo garabatos que hasta un niño podría hacer. Pero no saben que es mi estilo. Dentro de mi dibujo está la simpleza de un niño y la complejidad de las historias de un adulto.


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